Kioto es inabarcable, pero hemos seleccionado lo esencial. Tras el desayuno, visitad el Kinkaku-ji (Pabellón Dorado) y dejad que su reflejo dorado en el estanque os hipnotice. Cerca está el templo Ryoan-ji con su famoso jardín de rocas zen, el lugar ideal para la contemplación y el silencio. Por la tarde, perdeos sin rumbo por las calles de Gion y Pontocho, buscando la atmósfera del Japón clásico entre casas de madera, linternas rojas y, quizás, el paso fugaz de una Geisha. Alojamiento en Kioto | Régimen incluido: Desayuno.